El mundial que nos une, el país que nos duele.
México vive días de fiesta. Las calles se llenan de camisetas verdes, las plazas públicas vibran con las transmisiones de los partidos y millones de mexicanos vuelven a compartir una emoción colectiva que trasciende las diferencias ideológicas, económicas y sociales. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ha llegado y nuestro país vuelve a ocupar un lugar privilegiado en la historia del fútbol mundial. No es un dato menor. México se ha convertido en la primera nación que alberga partidos en tres Copas del Mundo: 1970, 1986 y ahora 2026. La Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey han recibido a miles de visitantes procedentes de todos los continentes, proyectando al país como un destino turístico, cultural y deportivo de primer orden. Además, la Selección Mexicana ha contribuido a alimentar la euforia nacional. Tras sus dos primeras victorias en la fase de grupos, el combinado nacional ha dado motivos para soñar. El fútbol, como pocas cosas, tiene la capacidad de reconciliar temporalmente a ...