Aprendamos sobre la perspectiva de género y el feminismo.
El concepto feminismo, a decir de Estela Serret Bravo en su libro "¿Qué es y para qué es la perspectiva de género?" de 2008, surge en la Europa del siglo XVII cuando toma fuerza el movimiento conocido como la Ilustración.
En la búsqueda y publicidad de los conocimientos en todos los campos y aspectos de la vida social, personal, relaciones humanas y roles en la comunidad, se abrió un campo fértil para criticar la legitimidad de la subordinación social de las mujeres, basada en los llamados estamentos (premisa de la Edad Media, similar a la clasificación de castas en América) y en la naturaleza de la supuesta inferioridad de la mujer ante el hombre.
Desde los primeros renglones de la obra sobre la que reflexiono el día de hoy, se puede uno percatar que es de corte histórico, es decir, la autora establece una línea de tiempo en donde busca explicar el fenómeno que surge de las relaciones de poder entre lo masculino y lo femenino, entre el hombre y la mujer y que, no hace mucho tiempo, se seguía manteniendo como a lo largo de los siglos, como se puede apreciar de un panfleto que se repartía en todas las casas de clase media y alta en España, luego en Estados Unidos y también en México, conocido como “La Guía de la buena esposa”, allá por el año de 1953.
Estela Serret afirma que, efectivamente, muchos filósofos de la Ilustración pugnaron por la igualdad y la autonomía, pero lo hicieron pensando exclusivamente entre los hombres.
La mujer estaba fuera del pensamiento revolucionario de la época, lo que derivó en choques entre los grandes pensadores y quienes pedían que se ampliara el concepto de igualdad y de autonomía, abarcando también a las mujeres. El feminismo pues, es de origen un movimiento intelectual primordialmente, pero también es político, crítico y racional.
Con el paso del tiempo y ya entrado el siglo XX, el feminismo se dividió en tres corrientes:
El feminismo radical (retoma el corte individualista, demandando total igualdad con la idea de que no debe haber diferencias con el hombre, ni en derechos ni en libertades).
El feminismo moderado (señala que hombre y mujer tienen distinta alma, pues ella siempre será más abnegada, sacrificada y más solidaria que el varón)
El sufragismo (defiende la personalidad de cada ser humano, sea hombre o mujer, con el merecimiento de poseer derechos y libertades iguales a todos los demás).
Después de la Segunda Guerra Mundial, la mujer ya votaba, podía trabajar, estudiar en las universidades y participar en las decisiones sociales, pero solamente en occidente. Y, sin embargo, ni siquiera en occidente logró la igualdad social que, se supone, tendría al alcanzar su nuevo estatus en la comunidad.
Lo anterior, llevó al estudio del feminismo desde otra perspectiva: la social.
Con la perspectiva social se perdió la solidez de los principios filosóficos y los argumentos razonados, por un discurso más ligero, más contestatario y, por ende, más violento y con menos visión de a dónde se quería llegar y qué se buscaba transformar.
Igualdad por igualdad, tanto en virtudes pero, sobre todo, en vicios que el hombre monopolizaba y que, ahora, hoy día, la mujer adquiere para ella, pensando que eso le dará el lugar que pensaban nunca había tenido. Mujeres y hombres, así, compiten en un ambiente históricamente formado por y para los hombres, sin que de esa igualdad haya surgido algo nuevo, algo distinto, algo mejor para todos.
El reto actual de todos y todas las que, verdaderamente, son feministas, es que la discusión debe llevarse a cambiar la visión cultural de los pueblos respecto a los problemas de género (relación hombre – mujer), en donde dejemos de vernos como dos especies distintas que conviven, los unos como amos, las otras como esclavas o al revés; para transformarlo en una visión de igualdad, en donde todos nos veamos como lo que somos: personas. Pues, a final de cuentas, nos constituimos como una sola especie, nos necesitamos y complementamos como cualquier otro ser vivo, para conservar nuestra existencia en el mundo.
Una lectura muy recomendable, sobre todo si les interesa y apasiona todo lo relativo con los derechos humanos, la justicia y la verdadera igualdad y, quizá, entendamos que perspectiva jamás será igual a ideología, cuando del género nos referimos.
MORALIDADES. 11 de octubre de 2025.
MORALIDADES. 8 de agosto de 2020.
Hombre mujer complementos
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